Andanças e viajes

Resumen

En agosto de 1434, una nueva legación enviada por el rey de Castilla, Juan II, se encontraba a las puertas de Basilea para participar en el Concilio que se había iniciado en aquella ciudad en el año 1431. Entre los miembros de aquella comitiva se encontraba, entre los que menciona Pero Tafur, Alfonso de Cartagena, que había sido promovido, tras la dispensa papal de Eugenio IV, a la sede episcopal de Burgos, en la que aparece consignado como titular en las actas conciliares desde el 1 de julio de 1435. Cartagena no regresaría a Castilla hasta 1439. En la memoria de sus Andanças e viajes (texto compuesto hacia 1454, pero vivido entre el verano de 1436 y la primavera de 1439), Pero Tafur crea un vívido y pormenorizado retrato de la ciudad de Basilea y su atmósfera en los tiempos del Concilio. Se transcribe aquí el texto del único manuscrito con muy escasas modificaciones (i, y, según sus valores actuales; pero Ytalia) y puntuación y acentuación moderna.

Transcripción

[fol. 70v] Partí de Milan, e fuí el camino de Alemaña [...] [fol. 71r; VIII] Este día sobimos ençima las Alpes a un ermita que llaman Sant Tocardo, bien veçina del çielo, e aún de allí paresçen otras alturas, que los que estavan en la hermita diçen que nunca avíen visto el cabo dellas por la niebla que lo ocupa; e paresçe de allí Ytalia: quien pudiese [fol. 71v] e abastase la vista toda la veríe de allí, tanta es la altura, y tan grande es la llanura e baxura de Ytalia. De allí pagamos nuestros boeçillos e entramos en nuestro camino contra Basilea por entre aquellas sierras, donde ay muchas martas comunes e bestes, e ay unas animalias como cabrones de que se façen chamuçis; e continuando por aquellos lugares, como dixe, e saliendo ya de las montañas e sierras, e caminando una jornada por unas llanuras, llegamos a la noble çibdat de Basilea, donde entonçe se tenía el Conçilio: estavan muchas gentes e de muchas naçiones, e de la nuestra España mucha e muy guarnida gente esta[va], aunque el Alférez de allí era ya partido, pero quedavan el Cardenal de Sant Pedro, e el Obispo de Cuenca e el Obispo de Burgos e otros varones notables. Esta çibdad está sobre la ribera del río que viene de las Alpes e del lago de Chafiça; es río muy furioso por la grant corriente, e acaesçe muchas veces traer los tormos de la nieve elada como piedra e dar en algunt edificio, así como puente e otra cosa e derriballo; en este ribera los que navegan van a grant peligro de topar doquiera, que se faría pedaços todo, aunque ellos en esto son muy proveídos, e la barca que va jamás nunca torna, que non podría prohejar contra el agua tan corriente, e sin dubda tanto es el camino que façe, que desvanesçe ombre la cabeça quando lo mira. En esta agua ay muchos pescados e muy buenos e muy sanos, entre los quales ay muy grandes salmones. Esta çibdat es abundosa según que es Alemaña, e ay buenos vinos e toda otra cosa de bivir; es cibdat muy bien murada e muy gentilmente encasada, de buenos sobrados altos e chimeneas, e están gentilmente labradas con sus vedrieras a la calle, e muchas torres con sus cruxíos con sus grí[m]polas encima, e muy polida cosa de ver de dentro e muy mucho más de fuera. Las calles enlosadas e empedradas, e muchos abrevaderos dentro, muy notables iglesias e monesterios. La iglesia mayor muy grande e bien labrada: allí se ayuntava el Conçilio; muy fermosa gente así ombres como mugeres, es gente bien rica. [fol. 72r] Esta çibdat se rige a comunidat, bien que del Imperio sea, pero diçen que non son obligados a dar otra renta al Emperador salvo, quando allí viniere, una comida e un par de calças, pero puédelos llamar para las guerras. Esta cibdat tiene grandes arravales e bien poblados; paresçe que por causa quel Conçilio estava allí ayuntado, desas partes de Alemaña estavan allí tantos de pobres quellos solos finchirían una gran çibdat. Estando allí supe cómo el Cardenal de San Pedro estava en las Alpes en Sabada, que dizen ellos los Santos baños, que son de agua caliente. E allí quanto una milla está un monesterio muy notable, que llaman Maristella. E allí avíe seis meses que estava el Cardenal, que non queríe entrar en Basilea por non façer enojo al Papa Eugenio, e de allí façíe los fechos del Rey nuestro Señor; e allí le fui ver, e me fiço mucho buen resçebimiento; e por quanto yo avía mal de un golpe de frecha que me avían dado, como dixe, en Troya, e como siempre caminava, todavía se empeorava, el señor Cardenal me fiço estar allí e curar a un su çirujano, e en veinte días fui sano. Este señor era tenido en grant reverençia así en la clereçía como en lo seglar, e sin dubda él lo mereçíe bien, que era persona notable e de soberana virtud e grand honestidat; e los frailes deste monesterio se tienen con él por bien aventurados, e allende del bien que les façíe, labróles çiertas estufas e otros lugares convenientes para los serviçios de la casa, que está asentada ençima de las Alpes en el lugar más frío de toda Alemaña. [...] [fol. 72v] Desque fui sano del golpe de frecha que tenía, demandé licençia al Cardenal, e partíme para Basilea en compañía de aquella señora que fallé allí en los baños, la qual nunca dexé fasta la çibdat de Colonia, a do ella teníe sus heredamientos. El primer día que partimos de los baños, en una barca fuimos a una villa donde el río se despeña tan alto como dos torres. E sale la gente primero en tierra, e amarran las barcas con luengas cuerdas e déxanla[s] ir e façe aquel salto, e después tiénenla[s] con aquellas cuerdas, e la gente entran [sic] en ellas e façen grant curso, porque viene muy apretada e muy corriente por la cercanía de las Alpes. E llegamos a Basilea e estovimos allí seis días.

Notas al texto

Datos documentales y bibliográficos

  • Ubicación

    Biblioteca General Histórica de la Universidad de Salamanca

  • Documento originalSalamanca, BUSAL, ms. 1985, fols. 70v-72v (s. XVII-XVIII)
  • Descripción

    Pero Tafur, Andanças e viajes

  • Edición

    Juan Miguel Valero Moreno

  • Otras ediciones

    Jiménez de la Espada, Marcos, ed., Andanças é viajes de Pero Tafur por diversas partes del mundo avidos (1435-1439), Madrid: Imprenta de Miguel Ginesta (Colección de Libros Españoles Raros ó Curiosos, 8), 1874, págs. 230-236 [edición facsímil: Andanças e viajes de un hidalgo español. Pero Tafur (1436-1439), estudio y descripción de Roma por José Vives Gatell y presentación, edición, ilustraciones y notas por Marcos Jiménez de la Espada, con una presentación bibliográfica de Francisco López Estrada, e índices onomástico, toponímico y de materias por Carmen Sáez, Rafael Morales y Juan Luis Rodríguez, Barcelona: Ediciones El Albir, (Colección de Libros de Viajes, 2) 1982]; Pérez Priego, Miguel Ángel, ed., Pero Tafur, Andanzas y viajes, Madrid: Cátedra (Letras Hispánicas, 802), 2018, págs. 264-268.

  • Cita
    Carta de Pero Tafur a de , ed. Juan Miguel Valero Moreno, en Biblioteca Cartagena [<http://bibliotecacartagena.net/documentum/andancas-e-viajes> Consulta: 17/06/2019].
    Citar este documento

Digitalizaciones de los originales