Juan de Mariana. Historia general de España

Resumen

Juan de Mariana, Historia general de España

 

Es ocioso ponderar la relevancia del padre jesuita Juan de Mariana (1536-1624) como historiador, filólogo y pensador. Su prestigio se ha mantenido sólido durante siglos y su Historia fue, sin más, la Historia de España durante generaciones. Su figura como historiador fue glosada en un estudio todavía fundamental de Georges Cirot, Études sur l’historiographie espagnole. Mariana historien, Burdeos: Feret & Fils, 1905. Los fragmentos que aquí interesan se extraen de la primera edición de la traducción al castellano (1601) de su Historiae de rebus Hispaniae libri XXV (1592, posteriormente, ampliada, en 1605). La Historia de 1601 se reeditó luego, con enmiendas y otros aparatos, en 1623, y en los volúmenes 30-31 de la Biblioteca de Autores Españoles (1864 y 1872).

En el primer fragmento (Libro XIX, cap. VIII, año 1398, págs. 252-253) se trata del padre de Alfonso de Cartagena, don Pablo de Santa María, donde se refiere su descendencia. Es llamativa la comparación que se hace con Enrique de Villena. En el segundo fragmento (Libro XXI, cap. VI, año 1434, págs. 376-377) se menciona la intervención de don Alfonso en el Concilio de Basilea. Esta noticia, aprovechada por Nicolás Antonio, procede de la Crónica de Juan II (Año XVIII, 1434, cap. III), que Mariana adapta y resume ligeramente en este pasaje. El tercer fragmento (Libro XX, cap. XVIII, año 1458, págs. 475-476) trata de la muerte del obispo de Burgos y, sucintamente, de su obra, desdoblando el Defensorium fidei con un Defensorium catholicae unitatis. Dos de estas menciones fueron anotadas a mano al margen del ejemplar que transcribo con la intención de señalar las páginas en que se menciona a don Alonso.

 

La transcripción se atiene al impreso de la Historia general de España, Toledo: Pedro Rodríguez, 1601, tomo II. Los mínimos retoques se limitan a acentuar según la norma actual y a la distribución u/v según su valor consonántico o vocálico.

Transcripción

[252] Contemporáneo de don Enrique de Villena, y que le semejava en los estudios y erudición, fue don Pablo de Cartagena. Del qual por ser persona tan señalada, será justo hazer memoria en este lugar. Su nación y professión fue de Iudio, desde sus [253] primero años, el más rico y principal entre aquella gente, dado a la lectión de los libros sagrados, y a las otras sciencias. Con deseo de saber, rebolvía las obras de santo Thomás de Aquino, que escrivió en materia de theología. Con esta lectión se convenció, de la ventaja que haze la verdad Christiana, a las fábulas y a las invenciones Iudaycas. Finalmente se bautizó, y como era tan sabio, en defensa de la religión que tomava, escrivió libros admirables. En premio de sus letras, y para mover a los demás Iudios, que le imitassen, le honraron mucho. Primero le hizieron arcediano de Treviño, después obispo de Cartagena, y finalmente de Burgos, su natural y patria: premios todos devidos a su virtud y doctrina, y al exemplo que dio. Adelante fue chanciller mayor de Castilla, officio de grande preeminencia y confiança, y aun le encargaron la enseñança del rey don Iuan el segundo: confiança que de pocos de aquella nación se podía hazer, según que el mismo don Pablo lo atestiguava. Que no se devía encomendar algún cargo público a aquella su gente, por ser de ingenios doblados, compuestos de mentiras y engaños, que ni valen para la guerra, ni son de provecho para la paz. Dexó tres hijos de su muger, que la tuvo antes de ser Christiano, Alonso, que fue deán de Segovia y de Santiago, succedió a su padre en la yglesia de Burgos. Anda una obra suya impressa, de no mal estylo, en que como en compendio abrevió los hechos de los reyes de España, que él mismo intituló Anacephaleosis, que es lo mismo que recapitulación: otra de mano, por nombre Defensorium cathilicae unitatis, en defensa de los nuevamente convertidos. El segundo hijo, por nombre Gonzalo, por sus buenas partes fue promovido al obispado de Plasencia. Alvar García, el tercer hijo, fue casado, y emparentó con casas muy nobles de España, que entonces no se reparava tanto en esto. Escrivió la corónica de don Iuan el segundo, rey de Castilla, assaz larga, de traça y de estylo agradable, no toda, sino una buena parte. Lo demás añadió Hernán Pérez de Guzmán.

 

[376] La falta del cardenal [don Alonso de Carrillo], fue occasión que el rey de Castilla pusiesse más diligencia en embiar [377] embaxadores al concilio, que fueron don Álvaro de Isorna, obispo de Cuenca, y Iuan de Silva, señor de Cifuentes, y alférez del Rey, y Alonso de Cartagena, hijo del obispo Pablo Burgense, persona que ni en la erudición, ni en las demás virtudes, reconocía a su padre ventaja: el qual a la saçón era deán de Santiago, y Segovia, y adelante, por promoción que de su padre se hizo en Patriarcha de Aquileya, fue él en su lugar nombrado por obispo de Burgos: premio devido a los méritos de su padre, y a sus propias virtudes: y en particular porque defendió en Basilea con valor, delante los prelados y el concilio, la dignidad de Castilla, contra los embaxadores Ingleses que pretendían ser preferidos, y tener mejor assiento que Castilla. Hizo una información sobre el caso, y púsola por escrito: la qual presentada que fue a los prelados, quebrantó y abaxó el orgullo de los Ingleses. Deste dizen, que como en cierto tiempo fuesse a Roma, dixo el pontífice Eugenio: Si don Alonso viniere, ¿con qué cara nosotros nos assentarémos en la silla de san Pedro? Cosa semejante a milagro que oviesse en España quien sobrepujasse con la virtud, la infamia y odio de aquel linage y nación. A la verdad honravan en él más sus méritos, y aventajadas partes, que la nobleza de sus antepassados.

 

[475] Falleció por el mismo tiempo don Alonso de Cartagena, obispo de Burgos, del qual andan algunas obras, como es una breve historia en Latín de los reyes de España, que intituló [476] Anacephaleosis: y otro libro que llamó Defensorium Fidei, y otro Defensorium Catholicae unitatis, en defensa de los nuevamente convertidos, contra el estatuto ya dicho de Toledo, sin los demás que aquí no se cuentan. Por su muerte en su lugar fue puesto don Luys de Acuña.

Notas al texto

Datos documentales y bibliográficos

  • Ubicación

    Madrid, Biblioteca Nacional de España (BNE). Biblioteca Digital Hispánica

  • Documento originalMadrid, BNE, 3/31952, págs. 252-253, 376-377, 475-476.
  • Descripción

    Juan de Mariana, Historia general de España. Compuesta primero en latín, después buelta en Castellano por Iuan de Mariana, D. Theólogo, de la Compañía de Iesus. Tomo segundo, Toledo, Pedro Rodríguez, 5 de octubre de 1601; in fol., 962 págs. y Tabla general.

    USTC: 5006449

  • Edición

    Juan Miguel Valero Moreno

  • Otras ediciones

    Historiae de rebus Hispaniae libri XX, Toledo: typis P. Roderici, 1592; Historia general de España, Toledo: Pedro Rodríguez, 1601, 2 vols. [ed. de F. Pi y Margall, Madrid: M. Rivadeneyra, 1864, 1872 (Biblioteca de Autores Españoles, tomos XXX-XXXI)]; Historiae de rebus Hispaniae libri XXX, Maguncia: Balthasar Lipp, 1605; Historia general de España emendada y añadida por el Autor, con el sumario y tablas, Madrid: Luis Sánchez, y Toledo: Diego Rodríguez de Valdivieso, 1623, 2 vols. [Madrid, I; Toledo, II].

  • Cita
    Carta de a de 5 de octubre de 1601, ed. Juan Miguel Valero Moreno, en Biblioteca Cartagena [<http://bibliotecacartagena.net/documentum/juan-de-mariana-historia-general-de-espana> Consulta: 25/11/2020].
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