Teatro Eclesiástico

Resumen

En el cuerpo dedicado al catálogo de los obispos de la sede burgalesa, y después de la semblanza de su predecesor y padre, don Pablo de Santa María, recoge González Dávila (1570-1658) una atropellada biografía en la que él mismo y/o la imprenta deslizaron algunos errores de bulto. En la página 76 de este mismo Teatro ya se ofrece un avance de las bondades de don Alfonso y su hermano don Gonzalo: "Único deste nombre, tuvo por patria a la ciudad de Burgos. Fue primero casado y tuvo hijos valerosos en letras, prudencia y santidad de vida, que fueron en nuestra Iglesia luminares claríssimos, como también en el govierno público destas Coronas y Reinos. El uno fue don Gonçalo de Santa María, obispo de Sigüença y Plasencia. Y otro don Alonso de Cartagena, que sucedió en la Sede de su padre, y fue el que diremos". Se desarrollan abreviaturas y se actualiza la ortografía (salvo en algunos casos que puedan ser de relevancia fonética) y la puntuación.

Transcripción

[78] Don Pablo tuvo por sucessor a don Alonso de Cartagena, segundo deste nombre. Ya dixe quién fue su padre según la carne, aora escriviré el modo que guardó en hazerse hijo de sus obras, que es con lo que se merecen los premios de la vida eterna, o de la pena. Nació en el año de 1396. Fue gran persona en los derechos canónico y civil, gran teólogo y filósofo.

[79] Fue coronista de Castilla, deán de la Iglesia Apostólica de Santiago, eminente jurista, tercero entre el rey don Juan Segundo de Castilla y el de Portugal para capitular pazes. El Papa Eugenio IV le dio el obispado de la Santa Iglesia de Burgos por muerte de su padre.

En el Concilio de Basilea assistió como embaxador de su rey y con sus letras fue causa que el Concilio condenasse al rey de Inglaterra, que pretendía tener mejor assiento, y que avía de preferir al de Castilla en todos los actos públicos pontificales del Pontífice.

También fue condenado el rey de Portugal en razón de la conquista de las Islas de Canaria, que se declaró allí pertenecer a los reyes de Castilla.

De Basilea passó a Brecella, ciudad de Alemania, por embaxador al emperador Alberto, en la ocasión que tenía guerra sangrienta con el rey de Polonia. Y estando para darse la la batalla el obispo, no perdonando a la fatiga y costa, los concordó y estableció una paz de muchos años, casando hija del emperador con el rey de Polonia.

En esta jornada, passando por Bohemia, se vio en peligro de la vida, por estar el país inficionado de hereges, y salió libre porque el emperador le dio mil cavallos que le pusieron en salvo. Bolvió a su iglesia y la dio muchos vasos preciosos y muy ricos ornamentos.

Edificó en ella una capilla dedicada a la Visitación de Nuestra Señora. Sírvenla seis capellanes, y uno mayor que es dignidad o canónigo, y dexó memorias por el descanso perpetuo de su alma. Reedificó monasterios e iglesias de su obispado. Trasladó el cuerpo de Santa Juliana o, como la llama el pueblo, Santillana, del sepulcro que tenía a otro más honorífico.

Tuvo dél tan gran crédito la Iglesia que, sabiendo el Santíssimo Pontífice Eugenio IV que don Alonso, embiado de su rey, venía a Roma, dixo con admiración, "si viene a nuestra corte, con vergüenza Nós sentaremos en la Silla de San Pedro", que es lo más que pudo dezir de un miembro suyo aquella sagrada cabeça.

Tuvo en su servicio muchos de notoria santidad y vida. Uno dellos fue San Juan de Sahagún, canónigo que fue de la Santa Iglesia de Burgos, que dexando el mundo tomó el hábito agustino y se hizo pobre para morir rico a lo divino. Y durmió en el Señor en el Convento de San Agustín de Salamanca, donde se [80] venera su cuerpo, y esta ciudad le tiene por Patrón. Está beatificado.

La Santa Iglesia de Burgos, por la eminencia de su vida y méritos, le da de justicia el renombre de obispo de buena memoria, que dura hasta aora.

Acabó de edificar el Convento de San Juan de Ortega, de la Orden de San Gerónimo, después de 300 años que el Santo puso la primera piedra. Y también edificó el Convento de San Ilefonso, de religiosas agustinas.

Hernando del Pulgar dize mucho de su vida, y otros muchos se acordaron de sus hechos en sus historias y annales. Escrivió una Historia en lengua latina de los reyes de Castilla, y en ella un Catálogo de los obispos que avía tenido la Santa Iglesia de Burgos, hasta el que le dedicó a su Cabildo, como lo dize en el prólogo de la Historia.

Su criado Hernán Pérez de Guzmán, en su Valerio de las historias, en el libro 8, título 6, capítulo 9, dize que escrivió los libros siguientes:

Un Memorial de virtudes, con título de Defensorium Fidei.

Doctrinal de Cavalleros.

Duodenario sobre doze questiones.

Otro Sobre la translación de las Éticas.

Otro Confutatorio.

Otro Racional.

Dos tratados, uno Sobre el assiento en la capilla del Pontífice contra Inglaterra.

Otro, Cómo las conquistas de las Islas de Canaria, Tánjer, Fez y Marruecos pertenecen a Castilla.

Apología sobre el Salmo "Iudica me Deus".

Un libro de la Genealogía de los reyes de España, hasta Enrique IV.

Traduxo de latín en castellano doze libros de Séneca y glossó los lugares dificultosos.

Acabó las torres que están sobre la Puerta Real de la Iglesia Catedral. Fundó el Convento de Religiosos Dominicos de Burgos. Hizo muchas redenciones de cautivos. Dio muchas limosnas y a su sede quarenta capas de seda de una color.

Viniendo el obispo de visitar el cuerpo de Santiago, murió en Villa-Sandino, de su obispado, en 12 de julio de 1456, en el 60 de su edad, y está sepultado en su catedral, en la capilla que fundó viviendo.

[81] A este prelado le escrivió tres cartas el Bachiller Fernán Gómez de Ciudad, médico del rey don Juan el Segundo, que en su Epistolario la primera es número 24, la 2 número 30 y la 3 número 31, que merecen ser leídas.

Notas al texto

Datos documentales y bibliográficos

  • Ubicación

    Universidad Complutense de Madrid - Biblioteca Histórica Marqués de Valdecilla. Reproducción Digital

  • Documento originalMadrid, UCM, Biblioteca Histórica FLL Res. 1226. Ejemplar que fue de la Condesa del Campo de Alange, María Manuela Negrete y Cepeda.
  • Descripción

    Gil González Dávila, Teatro eclesiástico, Madrid: Diego Díaz de la Carrera, 1650, III, págs. 78-81.

  • Edición

    Juan Miguel Valero Moreno

  • Cita
    Carta de Gil González Dávila a de , ed. Juan Miguel Valero Moreno, en Biblioteca Cartagena [<http://bibliotecacartagena.net/documentum/teatro-eclesiastico> Consulta: 17/02/2020].
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